El sistema DETER detecta más de 4,400 kilómetros cuadrados de daños parciales que ya fracturan el ecosistema del 40% de la selva.
Brasil enfrenta una paradoja ambiental en 2026. Aunque el país proyecta sus niveles de deforestación más bajos en más de una década, una amenaza silenciosa avanza con mayor velocidad: la degradación extrema. Entre agosto de 2025 y abril de 2026, el sistema de monitoreo satelital DETER registró alertas de degradación en 4,420 kilómetros cuadrados, una cifra que triplica prácticamente el área de tala total, la cual se situó en 1,700 kilómetros cuadrados en el mismo periodo.
La degradación forestal, a diferencia de la deforestación convencional, mantiene el dosel de los árboles en pie, lo que dificulta su detección a simple vista, pero fractura el funcionamiento interno del ecosistema. Según los informes técnicos, este fenómeno ya afecta a cerca del 40% del Amazonas brasileño, debilitando la resiliencia de la selva frente al cambio climático y reduciendo su capacidad de albergar biodiversidad.
La ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, ha destacado que la vigilancia estatal ha permitido reducir la pérdida de bosques no relacionada con incendios en un 41% respecto a 2024, alcanzando niveles no vistos desde 2001, según datos de Global Forest Watch. Sin embargo, el avance de la degradación parcial plantea un nuevo reto para la administración de Lula, que deberá presentar las estadísticas anuales oficiales el próximo octubre. La vigilancia actual ha logrado frenar la motosierra, pero el ecosistema sigue fragmentándose bajo la presión de daños estructurales acumulados.
• La degradación forestal detectada (4,420 km²) es 2.6 veces mayor que la deforestación total (1,700 km²).
• El 40% de la selva amazónica en Brasil presenta actualmente algún nivel de degradación.
• La pérdida de bosque no relacionada con el fuego cayó un 41% en comparación con las cifras de 2024.
El éxito en la reducción de la tala total se ve opacado por un daño ecosistémico invisible que compromete casi la mitad de la superficie amazónica en territorio brasileño.


