Tras Rocha y Juan de Dios, el vicefiscal pide licencia y refuerza el patrón que conecta al poder estatal con la lupa de EE.UU.
La Fiscalía de Sinaloa entra en zona de presión total. Dámaso Castro, vicefiscal estatal, solicitó licencia a su cargo luego de ser señalado por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, convirtiéndose en el tercer nombre de alto nivel en apartarse de funciones dentro de la misma narrativa que ya alcanzó al gobernador Rubén Rocha Moya y al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez.
El movimiento no llega solo. Castro forma parte de una lista de funcionarios y exfuncionarios sinaloenses que, según investigaciones en EE.UU., habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de “Los Chapitos”, a cambio de sobornos y protección institucional.
Su salida ocurre después de que Rocha solicitara licencia a la gubernatura y Gámez hiciera lo propio en el Ayuntamiento de Culiacán, ambos en medio del mismo contexto internacional. Esto ya no se interpreta como coincidencia política, sino como una secuencia que impacta directamente en la estabilidad institucional del estado.
En términos operativos, la Fiscalía pierde continuidad en un momento crítico. Pero el golpe más fuerte es narrativo: tres figuras clave del poder sinaloense —Ejecutivo, municipal y procuración de justicia— quedan vinculadas al mismo eje de investigación fuera del país. Para la ciudadanía, esto se traduce en incertidumbre sobre quién sostiene realmente las decisiones en el estado.
En el círculo político, el mensaje es más profundo. La agenda rumbo a 2027 ya no solo se define en Sinaloa, sino también en lo que ocurra en tribunales y fiscalías internacionales. Cada movimiento, cada licencia, suma presión.
El caso de Dámaso Castro no cierra la historia; la confirma.
Bloque de Datos Duros:
- Dámaso Castro fue señalado por EE.UU. por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
- Es el tercer funcionario de alto nivel en Sinaloa que se separa del cargo en este contexto.
- La lista incluye a Rocha Moya y Juan de Dios Gámez, también bajo señalamientos.
Tres salidas, una misma lista: en Sinaloa, el poder ya no solo se mide localmente.


