El Partido Sinaloense (PAS) reafirmó su intención de competir sin alianzas en el proceso electoral de 2027 y consolidarse como una opción política propia en el estado, respaldado —asegura— por su crecimiento electoral y presencia territorial.
Durante un encuentro con medios de comunicación, el dirigente estatal del PAS, Robespierre Lizárraga, presentó un balance político del partido y delineó la agenda que marcará una nueva etapa del instituto político, enfocada en fortalecerse desde lo local y desde su militancia.
De acuerdo con cifras oficiales del partido, en el proceso electoral de 2021 el PAS obtuvo el 7.5 % de la votación en diputaciones locales y el 6.7 % en ayuntamientos. Para 2024, los resultados fueron del 6.3 % en diputaciones y 6.6 % en ayuntamientos, lo que —según el partido— representa un crecimiento del 16 % en votos reales.
Este avance, señaló Lizárraga, se refleja principalmente en municipios estratégicos como Ahome, Guasave, Navolato, Culiacán y Mazatlán, donde el PAS ha logrado consolidar estructura y presencia política.
“El objetivo de esta nueva etapa es consolidarnos como el instituto político de las y los sinaloenses, cercano a la gente y comprometido con soluciones reales”, expresó el dirigente estatal.
En ese contexto, reiteró que la prioridad del partido no es construir alianzas electorales, sino fortalecer su identidad y proyecto propio rumbo a 2027. “Las alianzas que nos interesan son con el pueblo y con los sectores sociales”, afirmó.
Lizárraga también se refirió a la reforma electoral anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum, señalando que será un factor determinante para el proceso electoral de 2027 y para el escenario político de 2030, especialmente por los cambios en la comunicación política y la regulación de medios en la era digital.
Finalmente, adelantó que en los próximos meses el PAS iniciará procesos de afiliación y reafiliación, así como la renovación de sus consejos electorales municipales, como parte de su reorganización interna.


