El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, hizo un llamado directo al presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Óscar Loza Ochoa, para que se concentre en las atribuciones propias de su cargo y evite asumir posturas de activismo, en medio de la polémica por el desalojo de familias desplazadas por la violencia en Culiacán.
El señalamiento surge luego de que, en días recientes, Loza Ochoa participara públicamente en protestas contra el desalojo de decenas de familias que, tras huir de comunidades afectadas por la violencia, ocuparon de manera irregular un predio en la colonia Montesierra, al norte de la capital sinaloense.
En ese contexto, el titular de la CEDH acusó a las autoridades estatales de presuntas violaciones a los derechos humanos, al considerar que el operativo no tomó en cuenta la condición de víctimas y vulnerabilidad de las personas desplazadas.
Durante su conferencia semanera, Rocha Moya sostuvo que la intervención de la Fiscalía General del Estado obedeció a la obligación de perseguir el delito de despojo, al tiempo que se procuró respetar los derechos humanos del legítimo propietario del predio, subrayando que el Estado debe hacer cumplir la ley sin excepciones.


