La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que durante una llamada telefónica de 15 minutos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario republicano insistió en enviar tropas estadounidenses a territorio mexicano, propuesta que fue rechazada nuevamente por el Gobierno de México.
El contacto entre ambos mandatarios se realizó la mañana de este lunes, previo a la conferencia matutina desde Palacio Nacional, que inició más tarde de lo habitual debido a la conversación. En la llamada se abordaron temas de seguridad bilateral y asuntos internacionales, incluido el contexto político en Venezuela.
Cuestionada sobre si quedaba descartada una eventual intervención militar estadounidense tras las declaraciones de Trump sobre combatir por tierra a los cárteles mexicanos, Sheinbaum fue clara: la soberanía nacional no está en discusión.
La mandataria señaló que durante la conversación dejó firme la postura de México en defensa de su territorio y subrayó que la cooperación en materia de seguridad ya existe y está dando resultados, por lo que no se requiere la presencia de fuerzas extranjeras.
“Insiste en la participación de las Fuerzas de Estados Unidos; siempre decimos que no es necesario y que somos muy claros en la defensa de la territorialidad. Hay colaboración que está funcionando”, afirmó.
Sheinbaum agregó que, pese a las diferencias, Trump escuchó los argumentos del gobierno mexicano y ambas partes acordaron continuar con los trabajos de coordinación y comunicación.
“Lo que queremos es que haya diálogo, entendimiento y comunicación permanente”, sostuvo.
Rechazo al término “narcoterrorismo”
En otro punto, la presidenta manifestó su desacuerdo con el uso del término “narcoterrorismo” por parte del mandatario estadounidense para referirse a la delincuencia organizada en México. Aclaró que, de acuerdo con la Constitución y las leyes mexicanas, el terrorismo tiene una definición distinta y no puede aplicarse a los grupos criminales.
Sheinbaum enfatizó que México tampoco acepta que esa clasificación sea utilizada como justificación para una intervención extranjera, postura que —recordó— quedó asentada incluso a nivel constitucional.
Finalmente, reiteró que su gobierno busca mantener una relación institucional con Estados Unidos, pese a las diferencias en temas clave como seguridad, comercio, migración y la protección de mexicanos en ese país.
“Somos vecinos y socios comerciales. Queremos un buen entendimiento sin violar nuestros principios”, concluyó.


