El programa federal de regularización de vehículos extranjeros usados, conocidos como autos “chocolate”, llegó oficialmente a su fin tras la promulgación de un nuevo decreto por parte de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, cerrando así uno de los esquemas más amplios de legalización vehicular en el país.
El decreto original fue publicado el 18 de octubre de 2021 y permitió que automóviles de procedencia extranjera, principalmente de Estados Unidos, fueran regularizados mediante un pago único de 2 mil 500 pesos por unidad. Gracias a este mecanismo, más de 2.5 millones de vehículos lograron incorporarse al padrón vehicular nacional.
De acuerdo con información del Gobierno Federal, los recursos recaudados a través del programa fueron destinados directamente a obras de pavimentación y mejoramiento urbano en los municipios participantes, beneficiando a entidades como Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Durango, Nayarit, Michoacán, Jalisco, Zacatecas, San Luis Potosí, Tlaxcala e Hidalgo.
Baja California encabezó la lista de estados con mayor número de regularizaciones, al registrar 495 mil 706 vehículos legalizados, lo que representó una recaudación aproximada de 970 millones de pesos. En el caso de Mexicali, la alcaldesa Norma Bustamante informó que el municipio recibió más de 234 millones de pesos, recursos que fueron aplicados principalmente en pavimentación y bacheo.
Con la conclusión del programa, las autoridades federales dejaron en claro que ya no habrá facilidades extraordinarias ni esquemas simplificados. A partir de ahora, la importación de vehículos extranjeros usados deberá cumplir estrictamente con la legislación aduanera y las normas generales de comercio exterior.
El cierre del programa marca un cambio de etapa en la política de regularización vehicular, poniendo fin a una medida excepcional que durante más de tres años permitió la legalización masiva de autos importados de manera irregular.

